Hay materiales que envejecen mejor que tú. Y no lo llevan tan mal.
En interiorismo, hay materiales que envejecen mejor que tú. Y no lo llevan tan mal.
Porque lo bueno resiste, lo falso se pudre y lo barato se rinde pronto.
Este texto habla de honestidad, de materia con peso y de por qué nadie da duros a pesetas. Ni en diseño, ni en la vida.












