


Proyecto 1974, Sevilla
¿y si el lugar nunca fue el problema?
1974 nace de una pregunta bastante sencilla: cuánto de lo que descartamos de una casa tiene realmente que ver con ala casa y cuánto con la manera en la que hemos aprendido a mirarla.
Un piso de 110 m2 en un edificio residencial de los años setenta, en Nervión. Ladrillo visto, balcones estrechos, toldos verdes, persianas, aparatos de aire acondicionado y otro bloque exactamente enfrente. Una arquitectura corriente. De esas que rara vez aparecen como punto de partida cuando hablamos de una vivienda especial.
Aquí precisamente estaba el reto.
No borrar su época ni convertirla en una caricatura de los años setenta. Tampoco revestirla de una neutralidad nueva hasta hacer desaparecer cualquier rastro de carácter. El proyecto trabaja desde aquello que ya pertenece a este tipo de arquitectura: proporciones domésticas, luz directa, recorridos claros y una cierta contundencia material.
El piso se construye a partir del contraste. Madera de raíz frente a acero cepillado. Borgoñas profundos junto a azules apagados. Pedra natural, vidrio martelé, textiles densos y superficies minerales. Los materiales no buscan armonizarse hasta desaparecer, sino convivir manteniendo cada uno su peso.
En cocina y comedor esa convivencia se hace especialmente evidente. Una gran superficie de madera oscura se enfrenta a ala piedra y al metal, mientras el mobiliario introduce color sin convertirlo en recurso decorativo. El salón baja deliberadamente el volumen_ menos materia, más aire y una relación directa con la fachada del edificio de enfrente. La casa no necesita mantener la misma intensidad en todas sus habitaciones.
Los espacios privados continúan esa misma lógica desde registros distintos. Hay baños donde el color envuelve por completo el espacio y otros donde una sola pieza de mármol rojo alicante concentra toda la fuerza. En el dormitorio, una piedra azulada recorre el cabecero y convive con tonos claros, luz natural y pocos elementos.
1974 no trata de demostrar que cualquier piso puede convertirse en cualquier cosa. Trata de algo bastante más interesante: descubrir qué podía llegar a ser este.
Porque quizá el lugar nunca fue el problema.
Ubicación: Nervión, Sevilla
Tipología: Vivienda urbana de los años setenta reinterpretada.
Servicio: Proyecto de interiorismo y reforma integral llave en mano
Estudio: Fran Linares – Diseño de interiores



